Notas

Pequeña misericordia

La amabilidad no necesita ser grande para ser real.

Alguien mantuvo la puerta del ascensor abierta dos segundos más. Nadie se lo agradeció, nadie lo notó salvo yo. No le costó nada y lo significó todo para quien venía corriendo. La mayor parte de la bondad es así de pequeña. Simplemente no la contamos.